28 heinäkuuta, 2005

Uno simple

Estoy caminando, saliendo de un tunel, algo paso antes, no me acuerdo bien que, tiene que ver con alguien, y montañas y algo azul, raras sensaciones. Camino y llego desde (creo) una plaza a una esquina con un edificio redondo, alto, antiguo, la vereda es amplia y esta cercada con una reja bajita, se parece mucho a la zona de Plaza de Mayo y el edificio del gob de la ciudad.
En la esquina hay aparatos de base circular, con una baranda, todos de goma, instantaneamente se que son de realidad virtual, me hacen acordar a los antiguos equipos que habia a principios de los 90' que en las revistas de divulgacion cientifica (no me puedo acordar el nombre, en Sacoa habia, n0secuantoality). Alguien, un vendedor del que solo veo la sonrisa y el pecho, traje con camisa y corbata me dice que lo pruebe. Yo lo hago, me subo y enciendo, veo el interior de un avion, en un barco, no parece la realidad virtual que esperariamos ahora, esta todo pixelado, creo que el sueño esta en el pasado pero yo tengo la impresion de esta yendo a trabajar.
Pruebo un par de veces, cada vez que no puedo manejarlo me frustro y me pongo triste, muy triste. Al final me encanta y quiero comprarlo, de repente se que vale 150 dolares, pero el vendedor me dice que ya compraron todos hace un rato, que los esta vendiendo desde tempranito. Yo se que no espera reponer por ahora, asi que me da tristeza denuevo hasta ganas de llorar, la vision del juego, azules, verdes, negros y lineas blancas todo pixelado se mezcla con la sensacion de estar viendo mi propia cara, triste. En algun momento me despierto.

13 heinäkuuta, 2005

Salir del colegio

Estoy en el colegio, mi colegio, donde fui a la primaria y la secundaria. O por lo menos lo reconozco como eso, este es uno de los escenarios donde suceden algunos de mis sueños, siempre con cambios fisicos, pero a pesar de eso yo los reconozco.
Estoy corriendo, moviendome, se que tengo que salir de ahi, escaparme o algo asi. Al lado mio hay una chica, le veo la cara, pero no le veo la cara, creo que tiene pelo anaranjado, brillante, con bucles o rulos, no se quien es, pero ella corre al lado mio. Pasamos por los pasillos, que dan al patio, son altos, de techos y columnas inmensas, el patio descubierto no existe, paso al gimnasio que tampoco veo. Entro al salon de actos, es el mas grande de todos, y me sorprendo de ver como ha cambiado desde que me fui del colegio (quizas aca pasa por mi mente por primera vez que estoy soñando). El salon es naranja, no veo el piso, solo paredes, techos, columnas gigantes y fuera de lugar, inclinadas, siempre muy cerca mio, como amenazandome. Intuyo que hay mas gente, pero no la veo.
Estoy afuera ahora, solo, corriendo por Martin Fierro para el lado de la estacion, paso por la plaza, y sigo, veo cosas raras, como cañones, torres, pero parecen salidas de un parque de diversiones, con colores y luces chillones. Veo que disparan tubitos azules, de 20-30 centimetros, como laseres baratos que no llegan lejos, y a los metros pierden impulso y caen rebotando al piso. De repente siento que hay alguien al lado mio,pero no veo a nadie que me acompañe, es una sensacion rara. Sigo corriendo por la calle y veo a gente con armas, tambien coloridas, como juguetes, pero que por sus actitudes no parecen estar jugando, van esquivando lo que los cañones y las torres disparan, cada vez me siento mas raro, una mezcla de alivio, asombro y tristeza, y creo que me despierto, pero tardo hasta que me doy cuenta que estoy soñando, que es todo mentira.

12 heinäkuuta, 2005

El mas viejo

El sueño mas viejo que me acuerdo. Tenia alrededor de 5 años, 6, no mas.
Se veia una casa, pero solo su interior, pero con un contorno marcado. Todo lo exterior -y lo que no nos rodea del interior- esta negro. Como que no importa. Estoy arrodillado, con las manos en el piso, la cabeza casi a raz del suelo, mirando por un huequito en la pared, como los de los ratones en los dibujos animados. Al lado mio esta Pinocho, no se en que posicion, pero mira lo que hago.
Miro por el huequito, lo que veo por el huequito es una casa, una cabaña, no se ve lo que la rodea esta todo negro, veo el interior como si le faltara una pared. Adentro, estoy yo, con las manos en el piso y la cabeza casi contra la pared, mirando por un huequito de raton, mientras Pinocho me mira.
Me transfiere paz hoy volver a este recuerdo, en el momento no se si me asusto. A veces pienso que si